Una foto que mantiene la cercanía
Elige un retrato con una expresión familiar: una sonrisa suave, una mirada serena o un momento en el jardín. También sirve un recorte de una foto familiar si el rostro se distingue bien. Deja algo de espacio alrededor de la cabeza y los hombros para que las hojas no oculten detalles importantes.
Pocas palabras que perduran
En el campo del nombre puedes poner simplemente «Carmen García» o el nombre con el que llamabas a esa persona. Si prefieres una breve dedicatoria o unas palabras de cariño, puedes usar:
- «Nuestra querida mamá»
- «Siempre cerca»
- «Unidos por el amor»
Puedes indicar las fechas de nacimiento y fallecimiento con día, mes y año, como «12.04.1938» y «23.09.2026», o abreviarlas a «1938» y «2026».
Variantes suaves
Una foto en color con tonos de piel naturales transmite cercanía y vida. Un retrato en blanco y negro crea un contraste sereno con el verde de las hojas. Prueba un fondo marfil cálido o verde grisáceo muy claro. Una tipografía sencilla puede ser una alternativa sobria a la letra caligráfica del nombre.
Para la ceremonia de despedida y el entierro
Cuando te despides de tu madre, tu padre, tu abuela o tu abuelo, el retrato conmemorativo puede tener un lugar en la ceremonia. Con su nombre y sus fechas de nacimiento y fallecimiento, recuerda a la persona que se ha ido y ofrece a la familia un punto de recogimiento durante la despedida.
Como recuerdo en casa
Después del entierro, puedes colocar el retrato sobre una cómoda o en un rincón dedicado al recuerdo. Mantiene presente en el día a día a un familiar querido, a tu pareja o a un amigo cercano, y puede daros consuelo a ti y a tu familia. La corona de hojas es especialmente adecuada para recordar a alguien que amaba la naturaleza.
Para el aniversario de su fallecimiento
El retrato también puede tener su lugar en el aniversario del fallecimiento o el cumpleaños de quien ya no está: en un espacio donde quieras detenerte un momento en calma, o en una reunión familiar para recordar juntos su vida.