Tienes mucha libertad para personalizar el diseño. Puedes elegir distintos tamaños, usar más o menos fotos, cambiar fondos, adaptar colores, añadir textos y decidir si prefieres un estilo limpio, clásico o más creativo. En este ejemplo, las fotos de viajes quedan especialmente bien con fondos suaves, composiciones ordenadas o con passepartout redondo para resaltar cada imagen.
Este tipo de diseño encaja muy bien para recordar vacaciones en pareja, una ruta por varios países, una luna de miel, un año de intercambio o una gran aventura con amigos. También es una idea muy acertada para cumpleaños, aniversarios, mudanzas, despedidas o como detalle para alguien que quiere conservar sus mejores viajes de una forma decorativa.