Pequeñas palabras que dicen mucho
Añade a las letras con fotos un agradecimiento o un guiño cariñoso. Para las líneas de arriba y abajo, puedes usar:
- «Gracias» / «¡Te queremos!»
- «Por esas pequeñas cosas» / «Que para nosotros lo son todo»
- «Contigo todo es una aventura» / «Y en casa no se está en ningún sitio»
- «¡Eres el mejor!» / «Tu Lucía y tu Hugo»
Recuerdos en lugar de retratos posados
Elige fotos haciendo tortitas, leyendo cuentos, jugando o de excursión. Combina primeros planos con escenas cotidianas y procura que las caras se vean bien dentro de las letras. Una bonita idea: ordena las imágenes desde la primera foto de bebé hasta las últimas vacaciones en familia. Para MAMA y PAPA uno debajo del otro, puedes crear una pequeña historia fotográfica para cada uno.
Suavidad o contraste
Las fotos familiares cálidas y luminosas quedan especialmente suaves sobre azul claro. El gris oscuro combina con fotos de excursiones al sol y un agradecimiento en amarillo. Para un toque divertido, mezcla instantáneas espontáneas con un fondo de pizarra y «Siempre te apuntas a nuestras locuras».
Para el Día de la Madre o del Padre, regala a mamá o papá un homenaje personal. Añade unas palabras de agradecimiento junto a las letras para adaptarlo a la ocasión. Puedes entregar el cuadro como sorpresa durante un desayuno en familia; después encontrará su sitio, por ejemplo, en el salón.
Para un cumpleaños, el collage se convierte en un regalo conjunto de tus hermanos y tú. Una dedicatoria personal o la edad en el texto que lo acompaña destaca la ocasión. Para tu abuela o abuelo, puedes elegir «ABUELA» o «ABUELO» como texto personalizado y entregar el cuadro en la celebración familiar.
Para ambos padres, la combinación de mamá y papá encaja con su aniversario de boda o como agradecimiento por su apoyo, por ejemplo, tras una mudanza. Así rindes homenaje a los dos. En el recibidor, el cuadro recuerda la unión familiar, aunque ya no vivas en casa.